Si hay equipos de trabajo que tienen muy clara la importancia de la interacción en Twitter son los asesores de los partidos políticos, saben que cualquier tweet con un poco de movimiento en redes es «levantado» por los digitales de turno y luego por TV, radio y prensa para llenar espacio y hundirnos en publicidad.

Mientras tanto ellos aprovechan para hacer calar su mensaje, que puede ser ideológico o práctico, da igual.

El trabajo de Twitter «contra la manipulación de la plataforma en todo el mundo» arrancó justo hace un año. En junio borró 130 cuentas falsas relacionadas con ERC. Ahora, además, Facebook anuncia que ha eliminado 65 cuentas —y otras 35 de Instagram— fraudulentas y vinculadas directamente al PP, gracias en parte a los datos de la red de microblogging.

En el cuerpo de la noticia de El Períodico de Cataluña se explica también que en junio se desactivaron 130 cuentas relacionadas con ERC.

Las cifras que manejan son mínimas, es como pillar a un político llevándose 2€ en el maletín, hay mucho más pero supongo que no los habrán podido probar.

Poco tiene que ver esta noticia con lo que hablábamos hace un tiempo de los seguidores falsos de los políticos de primera línea.